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EL JUEGO


ES PENSAR



LECCION
17

 

 

 

 

 

 

 

José Raúl Capablanca y Graupera, el genio moderno del ajedrez latinoamericano. 

El ajedrez de nuestra América tiene a gran orgullo el tener el campeón mundial más importante de la historia, a Don José Raúl Capablanca y Graupera.

No sólo fue el único jugador que logró el record de no haber perdido ninguna partida en seis años, sino que además fue un gran didacta que ilustro la mejor manera de estudiar al ajedrez. Ya en anteriores lecciones hemos citado sus inapreciables consejos que son la guía sencilla y profunda a la vez de lo que es la esencia de la maestría en ajedrez.

Capablanca aconsejaba que la mejor manera de iniciarse en el estudio del ajedrez era comenzando con la fase final de la partida, en particular los finales de peones, o sea cuando sólo quedan en el tablero estas pequeñas y humildes piezas que tienen un poder muy limitado, pero a la vez pueden llegar a transformarse, al coronar, en las piezas más poderosas.

El estudio de los finales de peones tienen también la importante característica de que los reyes juegan el papel principal. Aprender a usar los reyes en los finales es una faceta fundamental para adquirir la habilidad magistral en el ajedrez.

Capablanca también destacó en el juego táctico de las combinaciones, pero brilló intensamente en la formulación de la estrategia del Medio Juego. Siendo un jugador completo y que venció a sus contemporaneos con un juego sencillo, claro y lógico, es el modelo perfecto para aprender ajedrez.

En el archivo adjunto Historia2” tenemos a disposición la posibilidad de ejercitar nuestro juego tratando de jugar como él, y así compenetrarnos con la esencia del ajedrez.

Los grandes entrenadores del ajedrez moderno recomiendan el estudio profundo de las partidas de Capablanca. La experiencia del siglo XX de estos entrenadores marcan como facetas muy importantes el dominio de las combinaciones de “Doble golpe”, acciones que con una jugada amenazan dos cosas a la vez y por ello muy difíciles de repeler. La habilidad de encontrar y crear este tipo de jugadas nos posibilitará el triunfar en ajedrez si a la vez dominamos la fase final de la partida, donde convertiremos en triunfo las ventajas ganadas a lo largo de la partida. Finales y combinaciones de doble golpe definen la mayor parte de las partidas de ajedrez, por lo que deben ser nuestro inicial punto de partida para lograr la maestría. En el archivo adjunto Doble golpe”, el estudiante hallará múltiples ejercicios para dominar este tipo de jugadas.

José Raúl Capablanca y Graupera nació el 19 de noviembre de 1888 en la Ciudad de La Habana, Cuba; y causó sensación al ganar el campeonato de su país en 1900, a la temprana edad de 12 años. Después de que se trasladó a los Estados Unidos para continuar sus estudios, logró imponerse a los mejores jugadores de la Unión Americana, colocándose a los 20 años de edad entre los mejores del Mundo. Al vencer al Campeón de los Estados Unidos, Frank J. Marshall, uno de los cuatro mejores jugadores del planeta y el mejor jugador de Norteamérica por más de dos décadas, su fama recorrió todos los confines de la tierra y lo invitaron a participar en los grandes torneos europeos de la época, que eran considerados los de mayor importancia. A los 24 años era ya considerado el mejor jugador y sólo faltaba, para obtener el Campeonato Mundial el que se enfrentará con Emanuel Lasker, maestro alemán que era campeón mundial desde 1894. Lasker eludió un tiempo enfrentar al cubano, pero finalmente cedió a las presiones y en 1921 aceptó el reto de enfrentarse a Capablanca en La Habana. Ahí Capablanca derrotó a Lasker sin perder ni una de las 14 partidas en que consistió el evento. Capablanca desde 1916 no perdía una partida y mantuvo su invencibilidad hasta 1924. Cuando Capablanca perdía una partida era noticia de primera plana. De los campeones mundiales fue el que menos partidas perdió en toda su vida. Si bien Morphy,  nacido en Nueva Orleans, venció a los mejores jugadores de la mitad del siglo XIX, como aún no existía el título de campeón mundial, Capablanca fue el primer jugador nacido en América en obtener ese título. De hecho sólo otro jugador, Robert James Fischer de los Estados Unidos es el único otro jugador nacido en América en lograr el título. En la historia del ajedrez los europeos han sido primordialmente los detentadores de la máxima corona ajedrecística. De hecho sólo ocho países pueden decir que han tenido un campeón mundial: Alemania, Austria, Cuba, Estados Unidos, Holanda, India Rusia y Ucrania. Caso especial el de Francia, ya que un campeón mundial, Alejandro Alekhine primero fue ruso y luego se naturalizó francés, lo mismo que otro campeón mundial, Boris Spassky.

La historia de los campeones mundiales podría resumirse de la siguiente forma:

Guillermo Steinitz (nacido en Praga, entonces Austria; posteriormente naturalizado de Estados Unidos, donde fallece) de 1874 a 1894.

Emanuel Lasker (Alemán, naturalizado luego de la Unión Soviética, si bien fallece en los Estados Unidos) 1894 a 1921.

José Raúl Capablanca (Cuba, fallecido en Estados Unidos, pero conservando siempre la nacionalidad cubana) 1921-1927.

Alejandro Alekhine (Nacido en Rusia, naturalizado francés, muere en Portugal) 1927-1935, 1937-1946, campeón mundial hasta su muerte.

Machiegelis (Max) Euwe ( Holanda) 1935-1937

Mijail Botvinnik (Unión Soviética) gana el torneo efectuado a la muerte de Alekhine para definir al campeón mundial en 1948, mantiene el campeonato de 1948 a 1957, luego lo recupera en 1958 para perderlo nuevamente en 1960, lo vuelve a recuperar en 1961 y lo pierde definitivamente en 1963.

Vassily Smyslov (Unión Soviética, actualmente ruso), 1957.

Mijail Tahl (Unión Soviética, posteriormente Letonia, al desaparecer la URSS, muere en Alemania, pero conservando la nacionalidad letona) 1960.

Tigran Petrosian (Unión Soviética) 1963-1969.

Boris Spassky (Unión Soviética, luego naturalizado francés) 1969-1972.

Robert J. Fischer (EstadosUnidos) 1972-1975 , tras perder el título por no defenderlo, por no estar de acuerdo con la reglamentación de la Federación Internacional de Ajedrez).

Anatoly Karpov (Unión Soviética, luego Rusia , al desaparecer la URSS) 1975-1985, luego lo recupera por problemas de su sucesor con las regulaciones de la Federación Internacional. En los años 1990 existen cismas y llega a darse el caso de existir dos campeones mundiales reconocidos por dos organismos diferentes. En 2003 está anunciado un encuentro para la reunificación de títulos donde intervendrán los cuatro primeros reconocidos por los dos organismos.

Garry Kasparov (Unión Soviética, Rusia al desaparecer la URSS. Nacido en Azerbaizhan, elige la ciudadanía rusa). 1985-2000 según uno de los organismos, pero la Federación Internacional no lo reconoce.

Los otros grandes maestros que han ganado alguno de los campeonatos mundiales reconocidos por los organismos internacionales son Anand de la India, Khalifmann de Rusia, Kramnik de Rusia y recientemente Ponomariov de Ucrania.

Si citamos a los jugadores que antes de la segunda mitad del siglo XIX fueron reconocidos como los mejores del mundo en su época, tendríamos que agregar a Rodrigo López de Sigura (España, siglo XVI), Andrés Danicán Philidor (Francia, Siglo XVIII), Howard Staunton (Inglaterra, Siglo XIX) , Pablo Morphy (Estados Unidos, Siglo XIX) y Adolf Anderssen (Prusia, Siglo XIX).

Como puede observarse, la mayoría son europeos. Por ello brilla la estrella de Capablanca notablemente por pertenecer a un país que no era de los dominantes de su época. La mayoría de los jugadores considerados campeones mundiales pertenecían a naciones que tenían preponderencia mundial en otros aspectos en la misma época en que sus campeones brillaron. Capablanca en cambio nació en una pequeña nación que no obtenía su independencia en la época en que nació (en 1888, Cuba era parte del Imperio Español). Pero su trascendencia histórica fue tremenda, contribuyendo en ello la fama alcanzada como niño prodigio y joven campeón, pues ya desde los 20 años era considerado el mejor jugador, pero no tuvo oportunidad de competir por el título hasta los 33 años.

Sólo se reconocen en la historia dos genios latinoamericanos en el ajedrez, uno es José Raúl Capablanca y el otro es el mexicano Carlos Torre Repetto. Nacido en Mérida, Yucatán el 29 de noviembre de 1904, como Capablanca, a los 20 años era uno de los jugadores más fuertes del mundo. De 1925 a 1926 compitió en Europa con gran éxito, pero antes de los 20 años venció a los mejores jugadores de los Estados Unidos. Pero creo que Torre merece capítulo especial, como lo ha merecido Capablanca.